La juventud constituye un elemento fundamental en la pastoral afro, pues de las nuevas generaciones depende la continuidad del proceso eclesial. Más allá de ello, son los jóvenes quienes, en sus espacios educativos y laborales, asumen la tarea de tejer puentes de diálogo entre la sociedad civil y la Iglesia Católica.
En un país como Colombia, donde el pueblo negro aún enfrenta profundas desigualdades estructurales, la formación juvenil orientada a la valoración de la identidad cultural y espiritual resulta decisiva. Esta formación no solo posibilita la construcción de liderazgos conscientes de la urgencia de cerrar brechas, sino también de liderazgos capaces de responder a las necesidades actuales: crear espacios de encuentro, ritualidad y descanso que hagan posibles formas de vida más plenas.
Los jóvenes son el “sal de la tierra y la luz del mundo”
En este horizonte, desde la adolescencia y la juventud se ha venido impulsando un Laboratorio de Liderazgo Juvenil, cuya apuesta central es fortalecer el liderazgo de los y las jóvenes de la Pastoral Afro, de modo que puedan replicar lo aprendido. Se busca que estos nuevos liderazgos se apropien de los fundamentos teológicos, educativos y políticos que sostienen la pastoral, para hacerlos circular en diversos espacios: en primer lugar, en sus comunidades de origen y, posteriormente, en todos aquellos ámbitos donde están llamados a ser “sal de la tierra y luz del mundo”.
Jóvenes de Robles, Chagres, Villa Paz, Quinamayó, El Hormiguero, Yumbo y distintos barrios de Cali participaron en encuentros realizados el 21 de febrero y el 21 de marzo. Estos espacios contribuyeron al fortalecimiento de conocimientos en torno a la Pastoral Afro y la Teología Afro, así como al desarrollo de herramientas para el manejo de las emociones a través de talleres de ESPERE. Asimismo, se abordó una problemática presente en los territorios, aunque frecuentemente silenciada: la trata de personas.
Consolidamos liderazgos emergentes
La propuesta de los encuentros es profundizar en temas relacionados con la teología y la espiritualidad de la Pastoral Afro. En este sentido, resulta fundamental que los y las jóvenes desarrollen la capacidad de argumentar por qué, desde el Evangelio, la misión de la Iglesia adquiere un rostro propio en su encuentro con las comunidades negras. Asimismo, se busca formar a la juventud para incidir en los escenarios del mundo contemporáneo. Por ello, se abordan temas pertinentes a las realidades actuales, especialmente aquellas que atraviesan los territorios de donde provienen. De igual manera, se procura acercar a los jóvenes a la historia de la Pastoral Afro, no solo en su dimensión continental, sino también en su presencia concreta y su caminar junto a las comunidades de Cali.
Estos procesos formativos han permitido generar una mayor conciencia en la juventud, así como empoderar y consolidar liderazgos emergentes, contribuyendo a una pastoral más fortalecida y a un proceso juvenil con un propósito claro, sostenido y transformador. Además, favorecen que los y las jóvenes se sientan cada vez más parte de la gran familia de la Iglesia católica, conscientes de la responsabilidad que ello implica: ser en el mundo exige reconocer que todos estamos llamados a anunciar que la salvación de Dios también pasa por el desarrollo humano integral de las comunidades afro.
Texto escrito por Mary Nelly Carabalí y Sândrio Cândido.






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